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Sabrosísimo...pero no es lo mismo comerse un plato completamente sola por opción que por obligación. Debut y despedida del pulpo a la gallega.
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Mis hijos, para zafar de este plato, no encontraron nada mejor que acusarme con su abuela...al menos escogieron a mi mamá y no a la suegra. Me los puedo imaginar. Los tres, escondidos, teléfono en mano, gritando ¡nos va a dar pulpo!!!!! después que lo descubrieron escondido en el refrigerador.----
Como les prometí que que el pulso solo lo comería yo con una bolsa de supermercado en la mano repleta de lo necesario para hacer unas contundentes hamburguesas con papa frita y mucha bebida llena de colores y gases, respiraron algo aliviados. Eso si, me hicieron firmar un documento -con notario-mamá presente- en el que me comprometía a que toda la preparación y posterior degustación, se hiciera lejos, muy muy lejos de ellos.
Saqué el pulpo de la bandeja Jumbo (esto quiere decir listo para meter a la olla, nunca tanto el sacrificio) y seguí al pie de la letra las instrucciones de cocción: agua hirviendo con ojas de laurel. El pulpo se sumerge en este burbujeante caldero entre 3 y cuatro veces. Se mete y se saca. En el proceso, sus tentaáculos, completamente lacios, se comenzaron a enroscar y a tomar consistencia. Terminado este entra y sale se deja el pulpo en el agua cocinándose por 45 minutos para que quede blando. En ese tiempo los tentáculos se van engrosando, como que absorben el agua y ya se ve más parecido a lo que sería un pulpo en su hábitat . Luego las ventosas, siempre hacia fuera, se entran....en fin...toda una transformación...los niños pasan por el lado entre curiosos y aterrados. Hasta yo me complico un poco uffff
Ya listo, se enfría y se corta en trozos pequeños...tentáculo por tentáculo. Su sabor, casi inexistente, como un loco en estado natural y su consistencia, muy parecida.
Ahora viene el color y el sabor. En una sartén se calienta media taza de aceite de oliva y se fríe ahi 1 diente de ajo, 1 ají rojo picado muy fino y pimentón o paprika. Se revuelve por 3 minutos y se cuela. Ya listo el aceite colorado, se suma el pulpo ya cortado y se dora por tres minutos. Luego sazonar y acompañar con papa cocida.
Sabrosísimo...pero no es lo mismo comerse un plato sola por opción que por obligación. Debut y despedida del pulpo a la gallega.



