Budín de Berenjenas

Prácticamente lo único que me queda pendiente con el item verduras, son las recetas con berenjenas. A mi parecer, son demasiadas en el libro considerando que no son de un gusto muy popular. En lo personal, me encantan, pero no es tan fácil conseguir que los niños las apruebe. Y debo decir que esta no fue la excepción.
----
Solo el chanteje emocional hizo que los niños lograran tragar tres cucharadas...
----
Para mi gusto, quedó increíble y con adultos de comensales puede resultar una buena alternativa, pero ojo, es un poco trabajoso. Primero hay que tomar 5 berenjenas y cortarlas en rodajas bien delgadas (no aclara si hay que pelarlas, pero yo lo hice) para luego rociarlas con sal y ponerlas a estilar por dos horas.
Asía tiempo que no cumplía un paso con tanta anticipación!!! lo que nunca he entendido de hacer esto con las berenjenas es lo del estilado, nunca me botan nada...pero bueno.
Mientras esto ocurre, se toma un tarro de tomates al natural cortados en cubos y se cocinan con una cucharada de aceite, sal, pimienta y hojas de albahaca (las primeras de la temporada que da mi huerto!!!) y se reduce hasta que llegue a la mitad. Dejar esperando, si hay tiempo, se puede avanzar cortando 300 grs de queso mozzarella en láminas.
Listas las berenjenas, se lavan, secan, se rebosan en harina y se llevan a un sartén con aceite de oliva. Dorarlas suavemente y dejarlas sobre papel absorvente.
Ahora el molde, se enmantequilla y se sigue un proceso muy similar al de una lasaña: capa delgada de berenjenas primero, capa delgada de tomate, hojas de albahaca y láminas de mozzarella. Se repite el proceso hasta terminar con una capa de berenjenas (ufff me acabo de dar cuenta que yo terminé con tomate...me pareció más bonito).
La cosa es que se espolvorea con queso parmesano y llevarlo al horno por 15 minutos a temperatura alta y luego otros 30 minutos a temperatura media.
Nada que decir, el olor, el sabor, los aromas...todo perfecto. Pensé que sería la cena perfecta pero la terminé tan tarde, que todos terminaron partiendo a la cama después de abrir el refri y picotear algo. Terminé yo sola, para variar, con la puerta del horno abierta saboréandomela parada. Al almuerzo siguiente vendría su venganza!