Torta de Chocolate sin Harina

L os astros claramente me estaba diciendo que no era un buen día en la cocina. Sin embargo, seguí intentando. No podía acostarme con es sensación de fracaso absoluto a si que me lancé a esta torta igual. Vamos separando huevos una vez más. Después de casi una hora y media, terminé. Los niños estaban exhaustos después de que les di chipe libre para que jugaran hasta tarde y todos querían porbar la torta. Eran las 9 de la noche y ya, una vez más, estaba la fila de platos y tenedores tras mío. Torta de chocolate, completamente cubierta de crema de chocolate era demasiada maravilla para ellos. Sumado a cucharas, cucharones y ollas listas para ser chupeteadas.

"Mamá, es lo mejor que has hecho hasta ahora", lanzó la Clarita y se lanzó a escribir la lista de amigas que invitarían para la segunda vez. Escribo estas líneas al desayuno y la mitad de la torta que quedó ayer ya desapareció. A ojos de ellos fue un éxito ritundo.
Yo no me quedé contenta. Agregué las claras batidas a nieve y pienso que las revolví demasiado tiempo con el chocolate antes de llevarla al horno, pero de no hacerlo así no se mezclaban. Pienso también que el horno, de tanto y tanto esperar, lo puse muy caliente. La cosa es que en la parte de abajo se formó una pequeña capa de huevo. Pienso que los errores de preparación lo precipitaron hacia abajo, sin quedar un sólo biscocho de chocolate único. La galería aplaudío pero yo sola frente al computador escribiendo estas líneas aún siento el fracaso.

Papas Rostti

E ste sí que fue un desastre de proporciones. en algún minuto pensé que el regadero de papas por todos lados no lo terminaría de limpiar en meses, sino años. Estaría viejita y seguiría encontrado restos de mi primer Rostti por los rincones. Si, así de desastroso. Debo decir que la cocción de las papas estuvo justa. Como después hay que rallarlas mi tempor era que se me pasara el punto y quedaran demasiado puré. La indicación de hacerlo por 20 minutos es exacta. Rallé las papas por la parte más gruesa del aparatejo y me lancé a dorar la cebolla en mantequilla y luego agregar las tiritas de papa. Presioné bien toda la mezcla contra el fondo del sartén a fin de armar esta especie de torilla y todo andaba a las mil marabillas. Pero tocaba darlo vuelta. Y ahí vino el enjambre. Las papas volaron por todos los rincones. Claro, la tortilla no se había hecho. A cambio tenía una costra pehada en el fondo y un salteado de papas y cebolla sin mucho asunto. Lo porbé, tenía buen sabor e igual lo serví así en el plato. Pero claro, ya no era Rosti. Voy derecho a reprobar!

Congrio frito

Aquí la cosa funcionó un poco mejor. Compré una corvina pequeña que, según el pescadero, si me la fileteaba los trozos quedarían transparentes. Sugirió medallones y acepté. Mi maestra cuenta que por años buscó un batido que le diera resultados antes de poner los trozos en el aceite y que el mejor resultado lo había conseguido con una mezcla de sal, harina y cerveza "hasta forma una pasta cremosa ni muy espesa ni muy clara". A mí me pareció que la mía estaba bien al bañarlos, sin embargo al llevarlos al aceite pienso que no fue lo sificientemente espesa ya que la costra quedó casi invisible y en algunas partes se desintegró. De todas formas, el sabor estaba perfecto y el pescado se cocinó sin problemas. Rico de sabor, pero aún falta dar con el punto exacto!

Crema Catalana

Siga participando! Pasado el medio día fue el primer plato en el que me embarqué a fin de que estuviera listo justo para el postre. Pero claro, no pude con mi genio y mientras la mezcla de huevos, vainilla, limón y maicena se calentaba a baño maría, rallaba papas y limpiaba pescado. Las cosa es que dale y dale revolviendo y la indicación de "hágalo hasta que espese un poco" era imposible de cumplir. Estaba completamente líquido...La cosa es que llegaron los niños del colegio, almorzaron y después de una hora mi pretención de que fuera postre se esfumó. Ya eran las 4 de la tarde, aún tenía la coicna patas arriba, pero no quería darme por vencida. Pensé que a lo mejor era falta de maicena y le fui agregando, y agregando, y agregando hasta que por fin espesó un poco. Bueno, pensé, se la comerán tibia.

Cocina Feliz

Son las cuatro de la tarde, estoy sentada en el comedor tomando el resto de la cerveza que sobró de la base para freir el Congrio, el alto de platos, fuentes, cucharones y cubiertos sin lavar me sugieren que los cajones y estantes de la cocina deben estar completamente vacíos y las bolsas de Jumbo apiladas sin vaciar no son más que la cara amable para comunicar que esto de descansar no es lo que corresponde. Se imaginan cocinar como en la foto? Y eso que no tengo gato, si lo tuviera, este sólo sería uno más de los duendecillos que revuelven ollas, picotean lo que corto y se preparan sus propios platos a la par mía.