Eton Mess: revisado!

Debo confesar que puse el despertador a las 5 y media de la mañana. Tenía que ver la famosa boda real. Me acuerdo de niña haber hecho la maratón completa con su predecesora, la de Carlos y Diana, y siempre me quedó un recuerdo precioso de esas imágenes. ---
En honor a los novios, y a mi maestra, que vivió todo en vivo y en directo, bien vale celebrar repitiendo una deliciosa receta de frutillas, merengue y crema.
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A si que, ahí estábamos con Clarita, mi hija mayor, prendidas a la tele mientras los hombres de la casa hacían lo suyo...dormir. 
Como las palabras y lo calificativos sobra -demasiado bonito, demasiado romántico, demasiado real- decidí ponerme manos a la obra y celebrar este día con un plato que le haga justo honor al día, al nuevo matrimonio y, por cierto, a mi maestra, en quien por cierto pensé toda la mañana.
Mientras yo disfrutaba de ese bosque precioso dentro de la Abadía en pijamas sentada en el
suelo, ella estaba elegantemente arreglada en las butacas de de la capilla, disfrutando de la música, de la ceremonia, del evento y, por cierto, de las comidas.
A si que me lancé a desempolvar este magnífico postre: Eton Mess. Y los símbolos continúan ya que mi maestra cuenta que cada 4 de julio Eton, famoso colegio medieval inglés, donde por cierto estudian los nobles, y del cual William es su ex alumno más insigne en estos días, celebra su día de entrega de premios. Hasta ahñi llegan alumnos y padres a celebrar haciendo picnics en las praderas de pasto que rodean el edificio y uno de lo platos más famosos de la jornada son estas frutillas con cremas, donde el mess, o el desorden, son la clave!
Lo primero que hay que hacer es tomar medio kilo de frutillas, picarlas y rociarlas con kirsch, refrigerándolas por un par de horas. Luego, con dos tazas de crema fresca se hace una crema chantilly bien espesa. 
En una fuente de cristal de juntan las frutillas y su jugo, con la crema chantilly y 6 merengues aplastados (va receta de merengue). Se decora con frutillas arriba.
Debo decir que el revoltijo no se ve bonito a los ojos, otra cosa es el sabor, y que la fuente de crital y la decoración son vitales. Para sortear la situación, en una ocasión, usando los mismos ingredientes, puse una capa de merengue, una capa de crema y una capa de frutillas. La misma cosa, mucho más bonita a los ojos y que cada uno haga el revoltijo en su plato o en su copa.
(El merengue se puede comprar, pero casero hecho con huevos gallina feliz es incomparable y esta receta es infalible.  & claras y una taza y media se azúcar se revuelven y dejan reposar por media hora, En una olla se pone agua caliente y arriba el bowl de metal con esta mezcla y se revuelve hasta que el azúcar esté completamente disuelta. Acto seguido se bate hasta que el merengue quede duro, brillante y frío. Se cubre una lata de horno con papel mantequilla y se dicubuja una hojarasca de un centímetro y medio de alto. Se espolverea la superficie con azúcar flor y se mete al horno. Este hubo que tenerlo todo el tiempo a temperatura alta, pero en este instante se baja y se mantiene la puerta  entreabierta con una cuchara de madera por 20 minutos. Se apaga el calor, se cierra la puerta y a esperar hasta que esté frío, recién ahí se saca del horno!)