Los Top Ten

A 11 días de iniciada esta maratón, parada frente a mi despensa, viendo la velocidad en la que ha ido mermando, ya puedo elaborar sin temor a equivocarme la lista de cosas que no pueden faltar en esta aventura.
1. La mantequilla. años atrás me gustaba ver el programa de Karlos Arguiñanao, español, vasco, muy simpático. Cada receta partía igual, sartén, un buen chorro de aceite de oliva, un ajo y vamos caminando!!! Por lo mismo me convencí que en estas lides un buen aceite era fundamental. De la mano de mi maestra me doy cuenta de que hay que cambiar de perspectica. Aquí la lleva la mantequilla, con y sin sal.
2. Los huevos. Un huevo al día es lo que debe comer la niña, solí decir la Señora Berta, una mujer extraordinaria que cuidó a mi Clarita en sus primeros años.
Cómo que esa era la tónica en la gente de su generación. Hasta llegué a darle aceite de bacalao a la pobre criatura.

Bueno
, no se si esta máxima se aplique en tiempos modernos. Conozco a varios europeos que encuentran que el consumo de huevo en Chile es altísimo y desde hace un tiempo suele estar ligado a mucho colestero. Aquí cada uno es libre de decidir. La cosa es que en La Buena Mano los huevos la llevan y, por lo general, sus claras separadas de sus yemas. En lo que va del desafío ya he usado 60!! y 100% orgánicos. Ahora, es verdad que no he sido muy ordenada en escoger qué cocinar....
3. La Leche. Esta también ha descendio a pasos agigantados. Bien vale tener un stock extra a la que toman los niños. De los casi dos litros diarios, ya pasè a tres.
4. La crema. También un must. Todavía no descubro si hay alguna mejor que otra, si hay un tipo -líquida, para batir, cremosa- mejor que otra. En resumen, a fin de no tener que salir al super cada vez, sugiero tener en el refrigerador un stock de forma permanente.
5. Harina. Es verdad que me he lanzado a hacer panes pan en el último tiempo, pero de todas formas, una buena reserva de ella es básica.
6. Azúcar. Se los pongo simpre. Yo compro tres kilos al mes ya que nadie la usa para el te ni el desayuno, sólo de vez en cuando en algún jugo de fruta algo desabrido o un psotre loco. En estos 10 días ya ocupé los 3 kilos y vamos contando. Tampoco puede faltar y, también recomendable, tener reservados un par de kilo de azúcar rubia de caña.
7. Los caldos: de pollo, de carne, de verdura. Es verdad que la Señora Lucía sugiere prepararlos caseramente, pero también da cierta flexibilidad de usar los cubitos siempre y cuando no se abuse. Hay que tenerlos.
8. Sal de Mar. El otro día hablando con un super chef le pregunté porqué mi maestra simpre sugería sal de mar. Me dijo que en Chile la de atacama es bastante dañina para la salud dados sus componentes químicos, que más valía lanzarse a la de mar!. Si ellos lo dicen, así será. Lo bueno, y eso lo aprendí por mi pediatra, es que no contiene extra yodo como la clásica Sal Lobos, lo cual en estos tiempos donde ya no es necesario sanar masivamente a la población de ciertas enfermedades sin que esta se de por enterada, se agradece.
9. Ajo. Pelado, abriéndolo para sacar su centro, ningún problema. Ahora, lo mejor es sacarle su esencia con un aparatito que lo apreta (ya averiguaré su nombre. Según mi maestra, ella prefiere emplearlo de esta última forma y tiene razón. El Gazpacho que hice los primeros días lo tuve en la garganta más tiempo de lo aconsejable.
10. Vainilla en rama, tomillo y estragòn fresco, pimienta fresca son otros de los ingredientes de los que sería bueno tener siempre una provisión.